jueves, 22 de noviembre de 2012

LAS NUEVAS DEMANDAS DEL DESEMPEÑO PROFESIONAL

Las universidades, como entidades de Educación Superior, están encargadas de la formación de nuevos profesionales, juegan un rol importante en el logro de una amplia variedad de objetivos educativos, entre los cuales las competencias profesionales son un elemento importante.  Se plantea que “muchos de estos objetivos educativos están explicitados dentro de los perfiles profesionales de las carreras, como también pueden llegar a constituirse como objetivos implícitos derivados de las misiones institucionales de las propias instituciones educativas”. 
Por tal razón, reconociendo la importancia de las competencias dentro de los objetivos terminales de la educación superior, existen algunos objetivos educativos fundamentales para el desarrollo personal y social de la persona. 
Entre éstos destacan: La adquisición del conocimiento y los procesos de formación profesional deberían garantizar que los egresados “conozcan” el contexto social en que practicarán su profesión. Este no es necesariamente un conocimiento que se expresará a través de competencias profesionales verificables, pero contextualiza el quehacer profesional. Es más bien una referencia que guiará el aprendizaje futuro o servirá de factor motivante para el desarrollo del espíritu crítico. El cultivo de habilidades cuando un estudiante recién egresado muestra un nivel aceptable de una competencia como puede ser el aprendizaje, necesariamente debe haber desarrollado habilidades específicas. Es así como dichas habilidades son objetivos educativos a veces más simples de lograr que las competencias profesionales. El cultivo de actitudes y valores. Las formas de actuar o de responder frente a determinadas situaciones son aspectos importantes en las carreras profesionales. Las actitudes suelen ser reforzadas en las instituciones de educación superior, en donde el comportamiento ético, la responsabilidad, el espíritu crítico, el control del tiempo y otros aspectos de este tipo se consideran esenciales para una profesión particular. El desarrollo de destrezasLas destrezas psicomotoras son un ámbito educativo en gran variedad de carreras. Se asocian al empleo de instrumentos y equipos, a la creación plástica, entro otros aspectosLa noción de competencia en un contexto educativo, se trata de un objetivo pedagógico, en tanto que describe un logro deseable de la formación en un programa, en términos de resultado de aprendizaje. Para los autores una competencia se formula en términos de la capacidad de actuar y se caracteriza por los siguientes elementos: Un conjunto durable de conocimientos (declarativos, procedimentales, contextuales): es la estructura de los conocimientos; Los conocimientos involucrados se adaptan a la ejecución de las tareas y se expresan de manera automatizada; Los conocimientos involucrados son necesarios para la resolución de problemas, los que a su vez están relacionados a situaciones de la vida de los estudiantes.
CATEGORIAS DE COMPETENCIAS PROFESIONALES
Los autores agrupan en dos categorías las ideas sobre las competencias profesionales:

Competencias especializadas. Estas son propias de cada profesión, en que los aspectos técnicos suelen ser predominantes. Además son contexto-dependientes, en cuanto a que el lugar específico en que opera un profesional determina lo que es apropiado, o válido, o eficaz. 

Competencias generales. Esta categoría engloba capacidades referidas principalmente a la interacción humana.
Son competencias profesionales generales que, entre otras; se asocian a las capacidades de dirigir eficazmente grupos interdisciplinarios de trabajo, de comunicar proyectos o decisiones en el ámbito institucional y la de mantener un continuo proceso de actualización de conocimientos relevantes a su actuación profesional. Además, éstas son las que permiten a los profesionales adaptarse a nuevas condiciones de trabajo, mantenerse actualizados, superar problemas laborales, lograr una carrera laboral acorde con sus motivaciones y, en especial, ser exitosos. Las competencias técnicas a juicio de Los Ríos, Herrera y otros; son necesarias, “pero la experiencia muestra que no son suficientes para conseguir una carrera laboral destacada”Note18. .Los mismos autores sostienen que junto a las competencias, la perspectiva educativa señala la necesidad de considerar las actitudes  como un objetivo de la educación universitaria. Una actitud es, por definición, una disposición personal permanente a actuar de determinada manera. En la vida profesional las actitudes juegan papeles que pueden ser tan importantes como las competencias. Las actitudes son las que hacen a una persona confiable o no en toda circunstancia, adecuada o no para ciertos trabajos, predecible o no en sus acciones, y en general son aquello que hace que una persona resulte atractiva en el mediano plazo.Las universidades, en forma explícita e implícita, promueven ciertas actitudes que son consideradas esenciales para un profesional.  Entre éstas se pueden citar la de responsabilidad frente a las tareas que le corresponde asumir, de reconocimiento y sus aplicaciones, y de respeto a la equidad y justicia.

ALGUNOS ENFOQUES SOBRE COMPETENCIAS PROFESIONALES:
La educación ha apostado a conjugar que la educación profesional se basa en la aplicación de un cuerpo de conocimiento experto a situaciones conocidas con el fin de generar soluciones racionales a determinados problemas. La controversia actual, sugieren De Los Ríos, Herrera y otrosNote19. ; que está dejando de ser aceptable o adecuado basar el desarrollo profesional en la transmisión de conocimientos existentes o bien desarrollar un rango de competencias predefinidas. En su lugar, los estudiantes necesitan ser capaces de construir, reconstruir y readaptar el conocimiento y las habilidades que se necesitan para mejorar continuamente su desempeño. Por lo tanto, se requiere de un enfoque alternativo que involucre el proceso de reflexión, cuestionamiento y creación que sustenta tanto una práctica profesional creativa, como un aprendizaje académico riguroso.Los modelos de formación profesional centrados fundamentalmente en aspectos teóricos carecen de capacidad para satisfacer los requerimientos de las prácticas. El desempeño implica el uso de análisis y conocimiento experto, pero las herramientas claves son las síntesis, la reflexión sobre aspectos éticos y contextuales y la habilidad para interpretar situaciones desde un amplio rango de perspectivas. Una competencia, la define De Los Ríos, Herrera y otros Note20. , como “la descripción de la habilidad adquirida efectivamente al ejecutar una tarea ocupacional dada”. Algunas de las competencias de tipo general destacan: Visión de futuroSe refiere a la capacidad visionaria, de detección de posibilidades y oportunidades, así como la generación de ideas que vayan más allá de lo establecido y conocido.

En términos prácticos se puede aplicar en la capacidad de presentar soluciones a un nivel distinto al que estaba cuando se generó el problema, demostrando creatividad e inventiva.

Capacidad de aprender y manejo de información: Implica desarrollar una conducta proactiva, de curiosidad al flujo de información disponible, con capacidad de jerarquizar, ordenar y procesar, así como de definir eficientemente los problemas y las posibles soluciones.

Comunicación de decisión y ejecución: Se refiere al desarrollo de una actitud orientada a la acción, con capacidad para resolver problemas e implementar decisiones y posibles soluciones.

Comunicación de la información y de las ideas: Es la capacidad de expresar, transmitir e intercambiar con claridad y fuerza instrucciones, peticiones e ideas; tanto en forma oral como escrita hacia los distintos estamentos, en forma vertical y horizontal. 

Manejo de conflictos, negociación, introducción de cambios: Implica no sólo aprender a negociar ya manejar conflictos, sino también a conocer el estilo de personal frente a situaciones conflictivas o difíciles de enfrentar 

Habilidades administrativas y de gestión de relaciones. La capacidad de saber administrar proyectos, a partir de un buen manejo de los recursos disponibles. Establecer relaciones de compromiso y colaboración, redes de apoyo y influencia.

Orientación hacia el logro:  Es tener el impulso hacia la innovación, hacia el logro de metas en pos de mejoras tanto en la calidad como en la productividad de las relaciones y de las acciones. 

Manejo de presiones o trabajo bajo presión: Implica la posibilidad de trabajar bajo exigencia y presión, con independencia, y en colaboración con otros.

Razonamiento estratégico: Es la capacidad de comprender rápidamente las condiciones cambiantes del entorno, las amenazas y también las oportunidades, fortalezas y debilidades de la propia organización. 

Liderazgo, capacidad para influir y conducir: La capacidad de tener y comunicar una visión estratégica, motivando a otros a actuar y alinearse en una misma dirección. Es actuar como innovador, informando, solicitando ideas, fomentando el desarrollo, delegando responsabilidades y influyendo.

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